Entrevista a Miguel Ángel Ortiz

ENTREVISTA A MIGUEL ÁNGEL ORTIZ, Presidente del Gremio de Hostelería de Castelldefels

casaandaluciaEl Gremi d’Hostaleria de Castelldefels tiene el reto de continuar su labor emprendedora, dinamizadora y de promoción del sector de la restauración y hostelería en Castelldefels. Los objetivos pasan por alcanzar unos mayores estándares de calidad que permitan conseguir clientes nuevos y fidelizar los ya existentes.
A través de la historia, ¿qué ha significado el Gremi d’Hostaleria i Restauració para Castelldefels?
El Gremi nace a través de unos empresarios de Castelldefels, gente que apostaban por la playa, que era donde estaban los pocos negocios que había, y que deciden dar a conocer el pueblo a nivel turístico, haciendo campañas y promociones. Hasta habían llegado a ir a Italia a promocionar Castelldefels. El turismo era un medio de vida. Hace 45 años teníamos también la fábrica Rocalla, que daba empleo, y después estaba el sector turístico, que eran los restaurantes, bares y hoteles. No había más.

¿Cómo te iniciaste en este mundo?
Un poco como la inmensa mayoría de restauradores de esta ciudad. Estaba estudiando cuando la situación familiar empeoró económicamente a causa de las huelgas de la Roca. Éramos ocho personas y tuvimos que echar un cable. Decidí dejar los estudios y ponerme a trabajar. Empecé a hacer “bolos” en la playa, lavando platos, y conocí a un cocinero, Novigildo, que me enseñó muchísimo, era un maestro. Estuve con él bastantes años. Pasé por varios restaurantes más hasta que un día decidí montar un bar con mi hermano. Funcionó, y comenzamos a montar bares hasta tener cinco. Pero en los negocios tienes que estar, y al final yo me quedé con este negocio, la Casa de Andalucía, En él llevo ya desde el año 1985.

¿Cómo fue que entraste a formar parte del Gremi?
Yo tenía mi negocio y quería trasladar mis inquietudes al ayuntamiento de aquel entonces, y no había manera. Me invitaron a entrar en la junta del Gremi, a la cual accedí como vocal de fiestas. Allí podía aportar ideas. En el Gremi conocí a colegas que luchaban por los mismos intereses que yo. Hablo de Yepes, Soteras, Mingo, Santana, Rubio… Grandes luchadores. Hoy en día, en la junta que presido, hay también gente muy trabajadora y válida. En realidad, no es una lucha. Reclamamos el posicionamiento del sector de la restauración como motor de Castelldefels históricamente. Y aún hoy es el que está funcionando de verdad. Me gustaría que hubiese otros sectores económicos, como una universidad a pleno rendimiento, que fueran fuente de dinamización. Si tuviésemos gente más preparada, sería enriquecedor para todos. Por ejemplo, cuando desde el Gremi apostamos por la gastronomía, por el turismo, por buscar nuevos horizontes, nació la idea de crear una escuela de hostelería para preparar al personal. Doce empresarios de Castelldefels decidimos volcarnos por completo y apostar por el futuro. Hicimos una inversión de dinero muy importante y creamos la Escola de Hostaleria. Los frutos están ahí.

– ¿Qué promociones está haciendo el Gremi?
– El objetivo es estar haciendo continuamente actividades para dinamizar los restaurantes y bares. Este año volvemos a poner en marcha el Pasaporte Gastronómico, con el cual puedes tener un menú completo de 25 euros en veinte restaurantes del pueblo que ofrecen una calidad como si fuera un menú de 50 euros. Para promocionar los bares, editamos otra vez la Ruta de la Tapa. Pedimos una exigencia de calidad muy alta de las tapas para que la promoción tenga un sentido, porque patatas bravas las sabe hacer todo el mundo. Otra promoción es la Mostra de Cuina. El año pasado cambiamos el formato. Alargamos la Mostra a todo el día e intentamos ampliarla al comercio local. La idea es que el comercio de proximidad sea visible, que el público sepa que existe y que aporta un valor añadido de conocimiento del producto al cual las multinacionales no llegan. Y también nos pidieron colaboración con la Shopping Night. En el 2.013 hicimos la primera edición y nos sorprendió el éxito que tuvo, así que este año estaremos allí de nuevo. Volveremos también a montar una especie de Ruta de Fira-Tapa en el comienzo de la Ruta de la Tapa, donde podamos estar una serie de restaurantes y dar una motivación extra a la gente para que asista y la disfrute.

– ¿Qué otras actividades lleváis a cabo?
– Damos cobertura a los restaurantes en todos los aspectos básicos, como el carnet de manipulador de alimentos o las APPCC (Análisis de Puntos de Peligro Críticos y de Control), ya que suele haber desconocimiento. Desde las administraciones se generan leyes que después cuestan de aplicar y de hacerse cumplir. Como nosotros somos conscientes de la importancia de normas de seguridad alimentaria, consideramos esencial dar una asistencia teórica y práctica eficaz a nuestros agremiados. Tenemos un equipo de personas que les asesoran para implantar APPCC si no la tienen, que es gratuita. También es gratuita la obtención del carnet de manipulador de alimentos. Hacemos igualmente hincapié en las normativas de riesgos laborales o ley de protección de datos. De hecho, hay una normativa que llevamos bastante tiempo intentando aplicarla, y que este año, gracias al ayuntamiento, la haremos realidad. Es un distintivo identificativo, una matrícula del restaurante que informa de la capacidad, horario de apertura y cierre, etc. Es de obligatorio cumplimiento y lo pondremos en marcha en breve.

– ¿Cómo te imaginas Castelldefels en diez años en vuestro sector?
– Me gustaría continuar aumentando la calidad y en esto estamos. El cliente que tenemos es de calidad. Siempre se ha dicho que venir a Castelldefels no es caro, pero tampoco no es tirado de precio. Hay también una gran variedad de oferta de restaurantes. Puedes comer por 15 euros o por 60. Piensa que el cliente que come en un establecimiento por 60 euros, come también en uno de 15. Lo que hace variar el precio de un menú son los productos que pones. No puedes servir un menú con caviar a un precio bajo. Buscamos un nivel de excelencia en todas las ofertas y en todos los precios. Y llegaremos a ello, estoy convencido.